La voz de las regiones

“QUEREMOS PAZ, NO PACIFICACIÓN”

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Las cifras de voces silenciadas y amenazadas

Voces silenciadas Noviembre 2018
Violación Sistemática Derechos Humanos en Colombia
TABLA NOVIEMBRE.pdf
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Voces silenciadas Octubre 2018
Violación Sistemática Derechos Humanos en Colombia
TABLA OCTUBRE 2.pdf
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Voces silenciadas Septiembre 2018
Violación Sistemática Derechos Humanos en Colombia
TABLA SEPTIEMBRE Final.pdf
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Voces silenciadas Agosto 2018
Violación Sistemática Derechos Humanos en Colombia
Tabla AGOSTO final.pdf
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Voces silenciadas Julio 2018
Violación Sistemática Derechos Humanos en Colombia
Tabla JULIO final.pdf
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Análisis de la situación

Análisis mes de Noviembre

 

 

Asesinatos de líderes

 

Cauca: 5 líderes asesinados; Montes de María, Sucre y Bolívar: 2;  Tibú, Norte de Santander: 2; Cienaga, Magdalena: 2; La Guajira: 4 (Masacre) y 4 mujeres heridas; Bogotá: 1 estudiante de las movilizaciones; Bajo Cauca Antioqueño: 1; Desmovilizados: 2 en Tablón, Nariño y en la Uribe, Meta;  Riosucio, Caldas: 2 indígenas asesinados y 1 mujer herida y  San José de Cúcuta: 1 mujer.

Total 22 líderes asesinados (no se cuentan los dos asesinatos del caso OBEDRECHT en tanto no corresponden a la categoría de líderes asesinados) y hay que contemplar que se cuentan las víctimas de una masacre que son 4. Es decir que víctimas líderes son 18 y 4 personas que murieron en una masacre.

Heridos: 5 mujeres

 

Otras vulneraciones

Quemaron una escuela a una comunidad indígena en el Cauca, Atentaron contra una defensora pública en Barranquilla, Desplazamientos en el Catatumbo por enfrentamientos entre grupos armados, siguen muriendo niños en la Guajira, amenaza de masacre en la comunidad de Paz de San José de Apartadó y apuñalan al padre del Jefe de Prensa de Gustavo Petro. (Seis hechos)

 

 

 

PILDORAS PARA EL ANÁLISIS CONTEXTUAL

 

20 de noviembre de 2018: Fatima Muriel, líder de víctimas del Putumayo, Del colectivo “Tejedoras de vida”, advierte que “es importante que el Gobierno llegue al territorio donde, tras la salida de las Farc como guerrilla, se han fortalecido las mafias y han vuelto a llegar paramilitares”. Periódico El Espectador.

 

20 de noviembre de 2018. Noticias Caracol. Luego de la salida de las FARC la desforestación está disminuyendo los niveles de agua. Se debe a la tala indiscriminada de bosques.

 

Semana.com. Christian Visnes del Consejo Noruego de Refugiados, informa que solo en 2018 se han desplazado 26.000 personas en Colombia. Casos como HACARÍ en el Catatumbo son preocupantes, entre ellos más de 70 niños entre 0 y 5 años. Afirma que “los riesgos de la población siguen Igual o peor”. Generalmente obedecen a confrontaciones entre distintos grupos armados, pero la propuesta a la crisis es aumentar el pie de fuerza, lo que es un error porque terminaría de ahondar en la crisis humanitaria de la región. Otra región que está afrontando esta misma situación es el departamento del Chocó. Las zonas dejadas por las FARC fueron copadas por la guerrilla del ELN, que se disputa con bandas en control territorial.

 

24 de noviembre de 2018. Con el título, “La violencia azota Colombia dos años después de la paz con las FARC” “El País Colombia” informa que La ONU y la Unión Europea denuncian "la persistencia del asesinato de líderes sociales". Dice la nota que desde 2016 se registraron más de 300 casos. "la situación de violencia que siguen viviendo regiones como el Catatumbo, Nariño o el Cauca donde [...] las comunidades carecen todavía de garantías fundamentales". Esos territorios, ubicados en la frontera con Venezuela y en la costa del Pacífico, son el principal escenario de la disputa entre mafias, paramilitares, grupos de guerrilleros disidentes y el Ejército de Liberación Nacional (ELN)…”

 

28 de Mayo de 2018. “El Ciudadano”. Treinta mil hectáreas de la selva amazónica, devastadas sólo en los últimos tres años. La minería lícita o ilícita es igual, generan el mismo daño. Dice NO A LA MINERÍA.

 

21 de noviembre de 2018. Con el título, “Palma africana, nueva amenaza para los bosques Amazónicos”, Semana sostenible informa que “En zonas del sur del Meta y San José de Guaviare, que hacen parte de la Reserva Forestal de la Amazonia, los frondosos árboles selváticos son cambiados por parcelas lineales de este cultivo”. https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/palma-africana-nueva-amenaza-para-los-bosques-amazonicos/42119

 

 

4 de diciembre de 2018

Análisis mes de Octubre

 

 

Asesinatos de líderes

 

 

Primer cuadro: Asesinatos se registran once casos con 21 víctimas fatales presentados en las siguientes regiones:

El Charco, Nariño; Mocoa, Putumayo; Bolívar, Cauca; La Perla Amazónica en el Putumayo; Minca, Magdalena; Corinto, Cauca; Cartagena del Chairá, Caquetá; Miranda-corinto, Norte del Cauca; Santander de Quilichao, Cauca; Argelia, Cauca; López de Micay, Cauca.

 

Corresponden a 10 municipios de los cuales 1 caso Nariño (un hombre), 1 caso en el Caquetá (tres víctimas, un padre y sus dos hijos), 6 casos del Cauca, 1 caso en el Magdalena y un caso en Mocoa, Putumayo (3 indígenas).

En los casos del Cauca casi todos pertenecen a los pueblos negros e indígenas y a lideresas campesinas.

 

 

Amenazas y otras violaciones

 

Segundo Cuadro, amenazas y otras violaciones, en los Montes de María en Sucre, El Carmen Norte de Santander, Arauca, Catatumbo (Norte de Santander), Sur de Bolívar, Sincelejo (Sucre), Cajicá (Cundinamarca), Argelia (Cauca), Ituango (Antioquia), Riosucio (Chocó), Cajicá (Cundinamarca), Buenos Aires, Norte del Cauca.

 

Carácteristicas: Algunas características que podemos concluir de estas tablas, casi todas las violaciones se presentan en la franja sur de Colombia y hacia la región del pacífico. Las víctimas mortales principalmente son del Pueblo Negro, indígenas y campesinos. También desmovilizados. Varias mujeres entre ellos.

 

Es importante recordar el papel de las mujeres como articuladoras del tejido social de las comunidades negras y campesinas. Las mujeres en este territorio, como lo denunció Asom, no solo han sido históricamente víctimas de violencia sexual, sino que además la criminalidad es persistente.

 

En el caso del Chocó, es evidente la presencia de grupos paramilitares en el territorio, que han generado la expulsión de comunidades enteras, indígenas y comunidades negras hacia la capital del departamento.

 

El caso del Magdalena, puede estar relacionado con intereses de externos por hacerse a las tierras de los campesinos. Algunas fuentes precisan, sin tener evidencias, que los hijos del expresidente alvaro Uribe están interesados en adquirir esas tierras de Minca, Magdalena, para construir un complejo hotelero.

 

6 de noviembre de 2018

 

Análisis mes de Septiembre

 

 

Asesinatos de líderes

12 hechos en el mes de septiembre, que corresponden a:

  • Villa Garzón, Putumayo (2 asesinatos, entre ellos 1 mujer y 1 joven herida)
  • Ocaña, Norte de Santander (1 víctima fatal y 1 hombre herido)
  • La Macarena, Meta (1 víctima fatal)
  • Tarazá, Antioquia (1 líder asesinado)
  • Villavicencio, Meta (1 docente asesinado)
  • El Estrecho, Patía, Cauca (1 desmovilizado asesinado)
  • Peque, Antioquia (1 líder mujer asesinada)
  • Galeras, Sucre (1 líder asesinado)
  • Yarumal, Antioquia (3 geólogos asesinados, dos hombres y 1 mujer)
  • El Dovio, Norte del Valle (2 líderes sociales asesinados)
  • Patía, Cauca (1 desmovilizado asesinado)
  • Briceño y Valdivia, Antioquia (2 asesinatos a familiares de integrantes de la Asociación Ríos Vivos).

Total víctimas: 17 víctimas fatales y 2 heridos, entre ellos una joven.

 

 

Otras violaciones

22 hechos. Desplazamiento, amenazas, atentados, confinamiento, presencia de grupos paramilitares, disputas territoriales entre grupos paramilitares y el intento del ELN por copar territorios dejados por las FARC, así como, presencia de la disidencia de las FARC. Al parecer, dicen varias fuentes, que se disputan las rutas para el tráfico de estupefacientes.

 

Regiones donde se han presentado estos hechos:

  • Amenazas en Bogotá en cinco oportunidades, contra periodistas, senadores del Polo, Senadores y dirigentes de la Colombia Humana, del Partido Verde y contra ONGs. 
  • Los municipios de Briceño y Valdivia, Antioquia, reúnen varios hechos como desplazamientos por presencia de varios grupos armados. En estos municipios ya no asesinan a los líderes, sino a sus familiares, dos hechos se presentaron esta semana, dos jóvenes, quienes eran familiares de los líderes, fueron asesinados, jóvenes de 15 y 16 años respectivamente. Uno de ellos fue decapitado.
  • Deforestación de la Amazonía, un informe cita[1] que se ha perdido proporcionalmente cantidad de hectáreas tanto como Cundinamarca y Boyacá juntos. Otro cita, que se ha deforestado 6 millones de hectáreas, cantidad similar a la del departamento de Antioquia, en tres décadas en la región de la Amazonía, lo que denominan “Crimen de lesa naturaleza”[2].
  • Chocó, registra cinco hechos en diferentes lugares, a pesar de que existe una sentencia para proteger el río Atrato, la deforestación y contaminación es inminente, así como la presencia de grupos armados que están rodeando al  Chocó y que hacen presencia en este territorio. Las diócesis del pacífico hacen un llamado urgente, porque la situación en este departamento se está convirtiendo en una bomba de tiempo. El confinamiento y desplazamiento de las comunidades indígenas y del pueblo negro, es el resultado[3].
  • El asesinato a dos miembros de movimiento político Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia, hechos en los que fue herido otro de ellos. Este es el movimiento producto del pasado acuerdo de Paz suscrito entre FARC y Gobierno Nacional, donde se dio tránsito a la conversión en fuerza política.
  • Otro informe señala que los proyectos productivos en el marco del acuerdo de Paz, solo se han implementado en una mínima proporción, lo que está poniendo en duda la inversión para garantizar la reincorporación de los excombatientes.
  • Otros hechos se han presentado en Mocoa, Nariño, Valle, Huila y Cauca, asesinatos contra miembros de Juntas de Acción comunal y defensores de los recursos naturales, fundamentalmente del agua y/o líderes en procesos de restitución de sus tierras y/o en proceso de sustitución de cultivos de uso ilícito.
  • Con claridad se puede observar nuevamente que la mayoría de los hechos se registran hacia el pacífico y sur de Colombia, también la Antioquia que tiene un corredor especial en la región Puerto Valdivia - Ituango hacia el Urabá. Así como es preocupante la reiterada violencia contra los miembros del Movimiento “Ríos Vivos”, como se ha señalado reiterativamente en los tres informes.
  • El Cauca, que en los dos informes anteriores “competía” con Antioquia en relación con quien ocupaba el primer puesto en términos de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, en esta oportunidad se redujo en el Cauca la eliminación contra los líderes sociales, de pueblos étnicos, aunque puede ser una estrategia para dispersar la atención hacia otros territorios.
  • Como se puede ver en la tabla, sobre autoría, hay dos casos que implican a miembros de la Fuerza Pública, entre ellos, uno en relación con el ametrallamiento a un resguardo indígena.
  • Finalmente, un caso llama también la atención, donde resultaron muertos en esta oportunidad tres geólogos (una mujer entre ellos), que al parecer tiene relación con el no pago de impuestos de una multinacional a un grupo armado. Lo extraño es que esta multinacional,  expuso la vida de los jóvenes, quienes fueron asesinados en Yarumal, Antioquia. Dice la fuente que anteriormente habían sido asesinados otros dos.

 

Finalmente todos estos hechos se pueden corroborar acudiendo a las fuentes que se citan en cada recuadro de la tabla. Hemos tratado de sintetizar algunos hechos que han llamado especialmente la atención a partir de la sistematización de la tabla de septiembre en relación con las de agosto y julio.

 

Fecha: 30/09/2018

Análisis mes de Agosto

 

Según esta tabla, en el mes de agosto los líderes víctimas fatales son 35 casos y 38 víctimas fatales. Así: 12 del departamento del Cauca, 4 del departamento del Meta, 3 de Nariño, 2 del departamento del Putumayo, 2 del departamento del Guaviare, 2 de Antioquia, 1 del Tolima, 1 de Risaralda, 1 del Magdalena, 1 de Armenia, 1 de Santander, 1 del Cesar, 1 de Córdoba, 1 del Caquetá (que venía desplazado del Valle del Cauca), 1 de Córdoba, 1 de La Guajira; 3 en el Meta.

 

Así mismo, hechos de amenazas, bombas, atentados, violencia sexual se registran 20 eventos en total, así, 4 eventos en Bogotá, 2 eventos en el Catatumbo Norte de Santander, 2 eventos en Cauca;  2 eventos en el Meta; 1 evento en Barranquilla, Atlántico; 1 evento en Sucre; 1 evento en Santiago de Cali, Valle; 1 evento en Magdalena; 3 eventos en el Cesar; 1 en Putumayo y 1 en Soacha, Cundinamarca.

 

En Colombia 19.000 personas han sido desplazadas en 2018 según Acnur en sólo el primer semestre y dice el informe, que entre ellas, por lo menos, 10.000 corresponden a la región del Catatumbo, Norte de Santander. Además señala que este fenómeno se repite en zonas de las fronteras con Ecuador, la frontera con Panamá y la frontera con Venezuela.

 

Como podemos ver hay una actividad concentrada de asesinatos y amenazas hacia el sur occidente, especialmente hacia El Cauca, donde al parecer hay disputas entre varios grupos armados por el control territorial. Con el Chocó se aplica otra metodología, pareciera que lo están rodeando, por el San Juan y por el Urabá. Podríamos considerar que el análisis de la Procuraduría está desactualizado, porque ubica al Chocó como la zona de mayor conflicto, y evidentemente existen disputas territoriales entre actores armados, pero la situación de los líderes es más grave hacia el departamento del Cauca, por lo menos desde la elección de Ivan Duque y posterior a su posesión. En el Chocó al parecer están implementando la modalidad de cercarlo y de confinar a los pueblos indígenas y afrocolombianos.

 

Violencia contra las mujeres

Cinco casos de muerte y dos de violencia sexual, y una niña herida, son los casos que incluye esta tabla. Uno de los casos muy impactantes, es el sucedido con la esposa de un dirigente de la Unión Patriótica del Meta que fue desaparecido y asesinado. Ella fue víctima de violencia sexual y por poco degollada. Los casos de las mujeres deben verse con sumo cuidado, porque las líderes generalmente son madres y han tenido bajo su responsabilidad la cohesión del tejido social de sus comunidades y del cuidado de los recursos naturales. Generalmente los casos de amenazas contra las mujeres vienen acompañados de la advertencia de violencia sexual.

 

Es importante tener en cuenta para contextualizar que en el Pacífico el gobierno nacional del doctor Juan Manuel Santos, firmó, luego del acuerdo de Paz con las FARC, un acuerdo económico “Del Pacífico ”, que puede estar relacionado en el marco del acuerdo “Transpacífico de cooperación económica” que se da en el marco del “desarrollo” del Tratado de Libre Comercio. Este problema también es evidente en el departamento del Meta, hacia la Macarena donde hay exploraciones minero ambientales, acompañada de presencia de multinacionales en el territorio y en el Chocó, donde el paramilitarismo avanza desde el sur y desde el Norte.

 

Sobre el Cauca, el Chocó y el Valle del cauca, El Proceso de Comunidades Negras precisa en un comunicado, “La alerta es inminente, se trata del genocidio del Pueblo Negro” (sábado 21 de julio de 2018) y señala “lo que enfrentamos en Colombia es una estrategia de aniquilamiento sistemático y deliberado de la existencia como Pueblo, mediante diversas formas violentas directas e indirectas paraestatales y gubernamentales. En tanto es un proceso sistemático de negación del derecho a existir, una negación del derecho a la vida, en el marco de lo que somos, donde estamos y qué nos pertenece. Lo que nos está pasando no es otra cosa que un genocidio, y así debe ser enunciado”. Más adelante el mismo comunicado anota, “En Buenaventura se intimida, desplaza y asesina para ampliar el puerto y desarrollar megaproyectos turísticos. En Tumaco se intimida, desplaza y asesina para sostener economías de guerra que requieren control territorial. En el Cauca y el Chocó se intimida, desplaza y asesina para desarrollar la macro-minería –objetivo de desarrollo de Santos y Duque– y sostener el corredor de la economía de las armas y las drogas, que a su vez sostiene la economía de guerra de la que dependen los grupos armados del estado, el para-estado y las guerrillas”. Finaliza el comunicado diciendo, “Es claro que nuestras vidas han estado definidas por dos rutas: la del genocidio/etnocidio o la de la resistencia y la lucha por la defensa del derecho a existir (ser/vida) y el derecho a tener un espacio físico donde la vida, el ejercicio del Ser, las prácticas del Ser se desenvuelvan y progresen”.

 

Colombia Plural por su parte dice, en una nota que se titula “La balcanización del Cauca”, que el departamento “sufre las consecuencias de una dura lucha por el control territorial. Paramilitares, disidentes de las FARC y poderes locales” así mismo señala que “los cultivos de coca y marihuana ya bajan hasta los bordes mismos de la vía” (Artículo del 18 de agosto de 2018). Y es evidente, las comunidades del Cauca realizan procesos de sustitución de cultivos de uso ilícito y vienen generando otro tipo de economías lícitas y del cuidado del medio ambiente.

 

Por su parte la vice fiscal general de la Nación, María Paulina Riveros señaló  el 23 de agosto en “Blú radio” que la fiscalía ha materializado 150 capturas y que hay cerca de 200 personas vinculadas con los asesinatos de los dirigentes sociales. Del mismo modo indicó que “en el bajo Cauca Antioqueño y la región del Urabá el problema radica en la reclamación de tierras en donde los responsables se relacionan con grupos armados y empresarios que se niegan a entregar a los dueños legítimos sus territorios”. (El resaltado es nuestro).

 

 

América Latina

No sabemos si es “coincidencia”, pero Llama la atención que varios países latinoamericanos están denunciando los asesinatos contra los protectores del agua y de los recursos naturales, como en Colombia. No sabemos la magnitud y las proporciones, pero en centro América este tema se desarrolló a partir del asesinato de la líder ambientalista, Bertha Cáceres.  

 

Pareciera que existe una nueva estrategia de reconfiguración violenta de los territorios, evidente en zonas de frontera, por ejemplo entre Guatemala y Honduras, entre Colombia-Brasil-Ecuador. Varios dirigentes de un lado y otro están siendo asesinados. El clima de violencia que se mueve en la América Latina, al parecer tiene como foco el control del agua y de las zonas madereras, así como las rutas de narcotráfico. Así como la implementación del fracking.

 

 

La seguridad

Así mismo, las medidas de seguridad no corresponden a los diferentes contextos, es decir, un chaleco y un teléfono celular como medida en zonas donde es muy difícil la comunicación, en áreas rurales, realmente dan tristeza. Es necesario recuperar la legitimidad del Estado Social de Derecho, como lo dice la Constitución, y su presencia en las zonas donde estuvieron presentes la guerrilla de las FARC y no nos referimos a fuerza pública, sino sobre todo a la institucionalidad de los programas sociales que cobijen, que protejan, que den cobertura a las comunidades y a partir del consenso con ellas.

 

El problema que hubo con la salida de las FARC es que los territorios quedaron a merced de otros grupos armados, que están detrás de la producción de cultivos de coca y amapola, o de empresas que tienen interés en la implementación del fracking o de hacerse a los territorios del pacífico, o de Antioquia que busca la salida al mar.

 

Las medidas también deben estar en relación con las condiciones de las mujeres. En muchos casos de ellas dependen sus hijos o sus padres, adultos mayores y son las protectoras de los territorios, por eso ellas encabezan la defensa del agua, de los bosques, de los páramos, ellas son las que protegen los ecosistemas.

 

Finalmente, los líderes están renunciando a su papel de liderazgo, porque no hay garantías para el ejercicio de su labor fundamental como cuidadores de los territorios. Igual los están asesinando, como el caso de la expresidenta de la junta de acción comunal de la Guajira, que ya era viuda y fue asesinada.

 

Fecha de cierre, 02 de septiembre de 2018

Análisis mes de Julio

 

Asesinatos

Resultados: 31 eventos que corresponden a 65 víctimas fatales en solo un mes, que son líderes y/o asociados al liderazgo y  tres masacres. Son hechos SISTEMÁTICOS, es decir, está dirigido contra personas que realizan un trabajo específico y que suceden de modo continuo y regular.

 

Como se puede ver en la tabla  (Voces silenciadas Julio 2018) la mayoría de los asesinatos están relacionados con los y las presidentes o vicepresidentes de las Juntas de Acción Comunal, pero que a la vez que ejercen liderazgo en procesos de restitución de tierras, protección del medio ambiente y del agua. Algunas de estas personas habían venido en condición de desplazadas de otras zonas de conflicto. Entre las víctimas fatales hay seis mujeres, pero se desconoce si en las masacres del Cauca y/o Putumayo alguna de las víctimas era mujer, se supone que en la del Cauca sí, por las fotografías de la prensa.

 

Los asesinatos, aunque se han presentado en varias regiones, se concentran con fuerza en el suroccidente. Hay también una clara concentración de las víctimas entre las poblaciones afrodescendientes e indígenas, coherente con su mayor presencia en procesos de defensa del agua y el territorio, en contra de la minería y de los megaproyectos. También se evidencia el ataque a participantes en los programas de sustitución concertada de cultivos de uso ilícito.

 

Entre los victimarios, según las fuentes, las masacres han sido cometidas por las Autodefensas Gaitanistas, Águilas Negras y disidencias de las FARC-EP. No obstante llama la atención que se han presentado en lugares con fuerte presencia de fuerza pública, lo que puede sugerir omisión o coopartirticipación u ataques encubierta. En los asesinatos individuales, es reiterativo que  los homicidas se desplazan en motos para ultimar a las víctimas.

 

En esta tabla se registran dos hechos de asesinatos a tres investigadores del CTI de la fiscalía y a dos agentes de la policía, el primero ocurrido en Tumaco, Nariño y el segundo ocurrido en Puerto Valdivia, Antioquia, son casos que no hacen parte del liderazgo social, obviamente, pero que sí están relacionados con la protección e investigación de personas en riesgo, por ello consideramos que es importante para la lectura de contexto, ubicar estos hechos.

 

 

Amenazas y otras violaciones a los Derechos Humanos

Resultados de la tabla de amenazas, atentados, intimidación y desapariciones: 28 eventos. Así como se caracterizó en el punto anterior, aquí también hay que reiterar que se trata de hechos SISTEMÁTICOS, es decir, están dirigidos contra personas que realizan un trabajo específico y que suceden de modo continuo y regular. Especialmente contra personas que generan opiniones diferenciadas de las políticas del “status quo” o que defienden los recursos naturales.

 

Entre las tres desapariciones registradas, solo una con certeza que es forzada, en tanto líder afrocolombiano que fue encontrado muerto posteriormente con visibles signos de tortura, de las otras dos se desconocen los móviles, pero tienen los siguientes indicadores, mujeres jóvenes, una líder de un proceso local en Bogotá y otra presumiblemente, familiar de un activista del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos de Barranquilla, otra había trabajado con un concejal,  pero se desconoce de qué partido político,  las tres, en eventos distintos, dos casos en Barranquilla, pero extrañamente en la misma zona, hacia el norte de la ciudad, donde quedan los centros médicos. Una de las mujeres de Barranquilla y la de Bogotá, vestían la camiseta de la selección Colombia en el momento de su desaparición.

 

La región con más eventos de amenazas y otras violaciones es el departamento del Cauca, se presentaron seis eventos entre masacres, panfletos, llamadas amenazantes e intimidación, seguido por Antioquia, en este caso los hechos se concentran especialmente en el albergue de Hidro Ituango, Medellín comuna 12 y en el Urabá; seguido por el departamento del Chocó con tres eventos, Belén de Bajirá, acción de grupos paramilitares sobre el San Juan y Urabá Chocoano. Las demás regiones reportan un evento por región o sector social.

 

Presencia paramilitar, llamadas “Bandas Emergentes”, hacia el sur occidente del país, en Chocó, en el Cauca, en el Putumayo, en el Valle del Cauca, también en el Caquetá, y en la costa Atlántica, en Sucre (La Mojana y San Onofre, es decir, en la región del canal del Dique y hacia el golfo de Morrosquillo) y en el departamento del Meta.

 

Las amenazas contra las mujeres, van acompañadas de advertencia de violencia sexual. Violaciones sistemáticas al DIH, en tanto los niños no pueden ir a estudiar y atentan contra los planteles educativos, como el caso de La Pacheca en el Catatumbo, esta es una de las permanentes agresiones que está sufriendo la población civil solo en 2018. En varias regiones, los perpetradores han firmado como Autodefensas Gaitanistas, Águilas Negras y han hecho presencia en los territorios. La gente tiene miedo de denunciar.

 

El confinamiento, en el caso del Chocó y toda la franja del pacífico, presumiblemente obedece a una disputa entre diferentes actores armados por copar los territorios dejados por las FARC. Territorios copados por el ELN y las bandas delincuenciales que en medio de los combates por el control territorial, están generando confinamiento en la población civil, especialmente entre la población étnica.

En el caso de los Montes de María, en Sucre, se trata del copamiento de las rutas del narcotráfico, en el canal de Dique y en el golfo de Morrosquillo, que son rutas que habían sido utilizadas luego de las desmovilizaciones de la década de los 90s, así como, la defensoría señaló recientemente, que existe connivencia entre las bandas de narcotráfico y la Fuerza Pública.

 

Entre las víctimas se encuentran los defensores del agua, los cuidadores de los territorios que están siendo asesinados o amenazados, son personas que “incomodan” a los planes de las empresas que pretenden hacer procesos de reconfiguración territorial, por ejemplo, quienes se oponen al fracking como en Boyacá, o a la construcción de complejos Hoteleros en territorios indígenas de la Sierra Nevada, entre muchos casos, que se hace de modo violento, es decir, eliminan o desplazan forzadamente al contradictor, reducen al que se opone a estos planes y generalmente son los campesinos, los indígenas, las comunidades negras, es decir los dueños de los territorios. Por ello entre las víctimas de asesinatos y de las amenazas, en varios casos es recurrente encontrar que son personas que están en procesos de restitución de sus tierras.

Los periodistas también han sido víctimas de una andanada de amenazas contra sus vidas, en el caso de las mujeres, las amenazan con violencia sexual e imponen el horror como estrategia para silenciar a todo opositor del “status quo” establecido.

 

Fecha cuadro a 31/07/2018 (actualizado el 07-08-2018).